“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” que diría Antonio Machado. Pues el Valladolid ya ha caminado nada más y nada menos que 42 jornadas. Pero su camino no ha terminado. No todavía. Le queda lo más duro, lo que debe llevarle a la gloria de la Primera división.
En este duro –y largo– camino no todo han sido momentos buenos. Es más, hubo momentos en los que nuestro andar se parecía más al de un cangrejo que al de un equipo que estaba llamado a marcar el paso en esta categoría. Pero eso es agua pasada. Ahora llega el momento decisivo. Y no solo tenemos una gran plantilla, sino una ciudad volcada y una afición que #noafloja.
Con ello nos plantamos en un play-off decisivo y en el que nos jugaremos nuestro futuro a vida o muerte con equipos que han quedado por encima nuestro en la tabla. Pero no hay motivos para el miedo. Han quedado delante nuestro. Cierto. Pero no menos cierto es que les hemos ganado a todos ellos, por lo menos en una ocasión, durante esta temporada.
Ahora, más que nunca, ha llegado el momento de la afición. El momento para que nuestros ánimos lleven en volandas al equipo. Ante el Alcorcón fueron 15.413 gargantas las que no dejaron de animar al equipo. Contra el Elche serán todavía más con el objetivo de dar otro paso que nos acerque al objetivo por el que empezamos a andar hace ya casi un año.
“Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”, que diría Antonio Machado.
